Enfermedades de transmisión sexual

Las infecciones de transmisión sexual (ITS) o enfermedades de transmisión sexual (ETS) son infecciones que se transmiten de una persona a otra a través del contacto sexual. El contacto suele ser vaginal, oral y anal. Pero a veces pueden transmitirse a través de otro contacto físico íntimo involucrando el pene, vagina, boca o ano. Incluyendo en este capítulo al virus del papiloma humano (VPH) expresado la presencia de condilomas, la sífilis, la gonorrea y el herpes anal.

Condiloma anal

¿Qué son condilomas anales?

Los condilomas anales son relativamente comunes y producen molestias perianales por la presencia de lesiones verrucosas húmedas y de mal olor, prurito (comezón), dificultad para el aseo luego de la defecación y secreción perianal. Usualmente no causan dolor por lo que muchos pacientes no se dan cuenta de su aparición. También pueden afectar la piel de los genitales. Primero aparecen como una pequeña mancha, que crece hasta el tamaño incluso de una cresta de gallo y generalmente son lesiones múltiples. En algunos pacientes el condiloma anal puede crecer tanto que toman la apariencia de una coliflor, denominándose así: “lesiones en coliflor”.

¿De dónde provienen los condilomas?

Son causados por la infección del virus del papiloma humano (VPH) por lo que es contagioso y trasmitido de humano a humano, casi siempre por contacto directo.

La condilomatosis anal y genital casi siempre es transmitida a través de relaciones sexuales; aunque puede ocurrir por contacto íntimo no sexual, lo que explica su presencia en adultos y niños que no han sostenido relaciones sexuales. La presencia de condilomas anales en hombres heterosexuales se puede explicar por la posición de la mujer infectada sentada a horcajadas sobre el hombre propiciando que las secreciones vaginales desciendan por el periné (zona entre los testículos y el ano) instalándose el virus en la piel perianal.

¿Deben ser estos condilomas resecados?

Sí, ya que al no ser removidos, generalmente crecen y se multiplican haciéndose cada vez más numerosos. Adicionalmente, existen evidencias de que puede existir una transformación en cáncer si no son tratados por largo tiempo. Resultando conveniente en el estudio del paciente realizar siempre un Papanicolau para descartar la existencia de una neoplasia intraanal que precede al cáncer anal, para tratarla oportunamente y evitar este tipo de tumor. También es importante descartar otras enfermedades de transmisión sexual a través de exámenes sanguíneos como lo es el VIH y la sífilis.

¿Qué tratamiento debe ser aplicado?

Si los condilomas son muy pequeños y están localizados solo alrededor de la piel del ano, pueden ser tratados con soluciones queratolíticas aplicadas directamente en la superficie de la lesión. Este método a pesar de que parece sencillo debe ser aplicado con mucho cuidado por el médico ya que pudieran producirse quemaduras en la piel sana cercana al condiloma. Este procedimiento requiere varias aplicaciones por varias semanas. Otras formas de tratamiento son las que consisten en la aplicación del electro- cauterio, cirugía o combinación de ambas. Estos procedimientos antes descritos ameritan de la utilización de algún tipo de anestesia bien sea local o raquídea, dependiendo de la localización, número y tamaño de los condilomas. Los condilomas que se encuentran dentro del canal anal no son susceptibles de tratamiento médico, por lo que requieren cirugía para su curación.

¿Debo ser hospitalizado para este tratamiento quirúrgico?

La respuesta es “rara vez”. Estos tratamientos pueden ser realizados casi siempre bajo la modalidad de cirugía ambulatoria, pudiendo el paciente regresar a la comodidad de su casa el mismo día de la intervención.

¿Cuánto tiempo debe pasar para trabajar nuevamente?

Esto depende de cada paciente, sobre todo cuando hablamos de resecciones muy amplias. Generalmente se sentirá una cierta molestia por varios días, y esta calmará con la administración de analgésicos vía oral e instrucciones especiales para lograr que la defecación moleste lo menos posible. Si la resección es pequeña la persona podrá trabajar nuevamente al día siguiente.

¿El tratamiento es definitivo?

Desafortunadamente en algunos casos, pueden desarrollarse nuevamente condilomas anales, independientemente del tratamiento utilizado. Esto ocurre porque el virus del papiloma humano puede vivir latente en los tejidos humanos y aparecer de nuevo bajo ciertas condiciones propias del paciente. Estos nuevos condilomas pueden ser tratados con medicamentos o electro-cauterio en el consultorio ya que frecuentemente son más pequeños y menos numerosos que los anteriores. Algunas veces la recurrencia es muy rápida requiriendo de nuevo volver al quirófano para su resolución.

Los controles postoperatorios deben realizarse por varios meses para estar seguro que no habrá recidivas y si las hay diagnosticarlas tempranamente.

Adicionalmente en los pacientes con recidivas además del control permanente se deben implementar medidas de protección genital durante el acto sexual. La pareja debe ser igualmente examinada y tratada. Es importante incluir como parte del tratamiento la aplicación de la vacuna contra el virus del papiloma humano prefiriendo la presentación farmacéutica que incluye nueve subtipos del virus del papiloma humano y completar el esquema que consiste en tres aplicaciones intramusculares en un período de seis meses.

Gonorrea

¿Cómo se contrae la gonorrea?

La gonorrea es una infección bacteriana que generalmente se transmite durante el sexo vaginal, anal u oral. Se contagia cuando el semen, los fluidos previos a la eyaculación o vaginales penetran en los genitales, el ano o la boca. La gonorrea se puede contraer incluso si el pene no llega a penetrar por completo la vagina o el ano.

La gonorrea también se puede transmitir de mamá a bebé durante el parto si la madre la tiene y no recibe tratamiento.

Cuando se usan de manera sistemática y correcta, los condones protegen contra la gonorrea y muchas otras ETS.

¿Cuáles son los síntomas de la gonorrea?

Como la mayoría de las enfermedades de transmisión sexual, la gonorrea a menudo no presenta ningún síntoma, o los signos pueden ser tan leves que ni siquiera se notan. La única manera de saber es haciéndose la prueba.

Cuando aparecen los síntomas, por lo general se presentan dentro de una semana de la infección y pueden incluir: dolor o ardor al orinar, secreción anormal de la vagina o el pene, y dolor o hinchazón en los testículos.

La gonorrea también puede infectar el ano en caso de relaciones sexuales anales, o puede extenderse al ano desde otra parte del cuerpo (por ejemplo, al secarse después de un baño). La gonorrea anal a menudo no presenta ningún síntoma, pero los signos pueden incluir picazón en el ano o alrededor, secreción o dolor al ir al baño.

¿Qué pasa si no se trata la gonorrea?

La gonorrea no tratada puede causar enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) en las mujeres. Las mujeres con EIP pueden no darse cuenta que la tienen, pero si no se la trata, puede causar dolor, infertilidad o embarazo ectópico.

Las mujeres embarazadas con gonorrea no tratada pueden transmitirla a sus bebés durante el parto.

En los hombres, la gonorrea no tratada se puede diseminar al epidídimo (un tubo que transporta los espermatozoides desde los testículos) y puede causar dolor en los testículos. En raras ocasiones, puede causar infertilidad.

El tratamiento de la gonorrea es sencillo y es a base de la aplicación de antibióticos específicos en contra de la bacteria causal.

Herpes

El virus del herpes simple (VHS) tiene dos tipos: VHS-1 y VHS-2, siendo este último el principal causante de lesiones anogenitales. Su transmisión puede ocurrir por contacto directo (relaciones sexuales) o indirecto (ropa o juguetes sexuales contaminados). Es más frecuente en la población HSH (hombres que tienen sexo con hombres) y suele manifestarse con pequeñas vesículas sobre piel enrojecida, causando picazón, ardor y dolor. En algunos casos, puede derivar en proctitis (úlceras en el recto).

El tratamiento incluye antivirales como aciclovir en su presentación tópica y oral. También se recomienda la vacuna contra el herpes como una medida de prevención.

Si presentas síntomas, ¡ven a consulta! La atención temprana marca la diferencia.

Clamidia

¿Qué es la clamidia?

La clamidia es una infección de transmisión sexual (ITS) común. Es causada por la bacteria Chlamydia trachomatis. Cualquier persona puede contraer clamidia. A menudo no causa síntomas, por lo que es posible que las personas no sepan que la tienen. Los antibióticos pueden curarla. Pero si no se trata, la clamidia puede causar serios problemas de salud.

¿Cómo se propaga la clamidia?

Usted puede contraer clamidia durante el sexo oral, vaginal o anal con alguien que tiene clamidia. Una persona embarazada también puede transmitir clamidia a su bebé durante el parto.

Si usted tuvo clamidia y recibió tratamiento en el pasado, puede volver a infectarse si tiene relaciones sexuales sin protección con alguien que la tenga.

¿Cuáles son los síntomas de la clamidia?

En general, la clamidia no presenta síntomas, por lo que puede no darse cuenta que la tiene. Pero aun si no tiene síntomas, de todas formas puede contagiar la infección a otras personas.

Si tiene síntomas, es posible que no aparezcan hasta varias semanas después de haber tenido relaciones sexuales con una persona con clamidia.

Los síntomas en las mujeres incluyen:

  • Flujo vaginal anormal, que puede tener un fuerte olor
  • Sensación de ardor al orinar

Si la infección se propaga, es posible presentar dolor abdominal bajo, dolor durante las relaciones sexuales, náuseas y fiebre.

Los síntomas en los hombres incluyen:

  • Secreción del pene
  • Sensación de ardor al orinar
  • Dolor e inflamación en uno o ambos testículos, aunque esto es menos común

Si la clamidia infecta el recto puede causar dolor rectal, secreción y/o sangrado tanto en hombres como en mujeres.

¿Qué otros problemas puede causar la clamidia?

En las mujeres, una infección de clamidia no tratada puede propagarse al útero y trompas de Falopio, causando enfermedad inflamatoria pélvica. Esta afección puede causar daños permanentes en el sistema reproductor. Esto puede provocar dolor pélvico crónico, infertilidad y embarazo ectópico. Las mujeres que han tenido infecciones por clamidia más de una vez están en mayor riesgo de complicaciones graves de salud reproductiva. Los hombres en general no presentan problemas de salud por la clamidia. A veces puede infectar el epidídimo, el tubo por el que se trasladan los espermatozoides. Esto puede causar dolor, fiebre y, en raras ocasiones, infertilidad.

Si la clamidia infecta el recto (en ambos sexos por relaciones anales) puede causar dolor rectal, secreción y/o sangrado tanto en hombres como en mujeres.

La única forma de disminuir la posibilidad de contagio es el uso de condones de manera correcta y el diagnóstico y tratamiento y oportuno de la persona infectada con antibioticoterapia (azitromicina o doxiciclina).

WhatsApp